Uno de los quesos más antiguos de España: pasta amasada a mano en una «máquina de rabilar», sabor intenso y picante, elaborado en el Parque Natural de Redes desde tiempos inmemoriales.
En los concejos asturianos de Caso, Piloña y Sobrescobio reina un queso que destaca por su singularidad: el Casín, resultado de una elaboración delicada y especial, y de un sabor único e inolvidable. Es uno de los quesos más antiguos de España, y quizá hasta del mundo.
Es intenso, picante y de largo retrogusto, con aromas que evocan la mantequilla muy curada. Es un queso graso, madurado, elaborado con leche entera y cruda de vaca, de coagulación enzimática y de pasta amasada, semidura o dura. Toda la leche procede de ganaderías de la zona amparada por la Denominación de Origen Protegida, que coincide con el Parque Natural de Redes y su área de influencia, en la cuenca del Alto Nalón.
Tiene forma cilíndrico-discoidal irregular, ya que cada pieza se da a mano de una en una: una de sus caras se graba con motivos geométricos o el símbolo propio de cada elaborador. Su corteza es lisa y tenue, porque los sucesivos amasados hacen que la maduración sea uniforme y simultánea por dentro y por fuera.
Lo característico de su elaboración es el amasado de la cuajada, una vez escurrida, en una «máquina de rabilar» tradicional. Los sucesivos amasados y los tiempos de reposo entre ellos le dan su textura característica y su sabor fuerte, amplio, persistente, picante y ligeramente amargo al final de boca.
Leche entera y cruda de vaca. Procedente de ganaderías de la zona amparada por la D.O.P., en el Parque Natural de Redes y su área de influencia.
Coagulación enzimática. La leche cuaja para formar la cuajada de partida.
Escurrido y rabilado. Una vez escurrida, la cuajada se amasa en una «máquina de rabilar» tradicional: un utensilio de madera que tritura y trabaja la cuajada de forma repetida hasta conseguir una masa fina y homogénea, el paso que da nombre al proceso y que resulta el más característico de la elaboración del Casín.
Sucesivos amasados. Se repiten varios ciclos de amasado con tiempos de reposo entre ellos, lo que da al queso su textura y su sabor fuerte y persistente.
Moldeado a mano. Cada pieza se forma individualmente, con forma cilíndrico-discoidal irregular, y una cara se graba con motivos geométricos o el símbolo del elaborador.
Maduración uniforme. Gracias a los sucesivos amasados, madura de forma simultánea por dentro y por fuera, con una corteza lisa y tenue.
Concejos de Caso y Piloña, donde se ubican las queserías de Casín recogidas en el catálogo. La zona legal de la D.O.P. incluye también Sobrescobio.
Por su intensidad y su punto picante, el Casín pide compañeros igual de decididos: una Sidra de Asturias D.O.P. de buena acidez, o un tinto con cuerpo de Vino de Cangas D.O.P. También combina bien con pan de escanda asturiana, uno de los cereales más tradicionales del Principado, tostado, nueces y una Miel de Asturias I.G.P. de castaño, oscura y potente, que contrarreste su amargor final.
Casín Redes, de leche cruda de vaca.
Casín La Corte.
Queso Casín D.O.P.

Queso azul de leche cruda, madurado en cuevas naturales de los Picos de Europa.
Ver ficha
Queso ahumado y madurado en cueva, elaborado en los concejos de Onís y Cangas de Onís.
Ver ficha
Queso fresco o madurado, natural o roxu con pimentón, de textura suave.
Ver ficha
Elaborado en el desfiladero de Los Beyos, entre los concejos de Ponga y Amieva.
Ver fichaTu cita semanal con la gastronomía asturiana para explorar, leer, saborear… ¡y repetir!
* Al suscribirte aceptas el tratamiento de tus datos con la finalidad de enviarte comunicaciones electrónicas, según lo indicado en la política de privacidad.
Comerse Asturias